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jueves, 15 de agosto de 2024

LA IMPOSTERGABLE OBLIGACION DE OPTIMIZAR PROCESOS


Los tiempos actuales son increíblemente dinámicos, lo que impacta en nuestras actividades diarias, tanto profesionales, productivas o personales. En todo ámbito, se aprecia que la eficiencia no es solo una ventaja competitiva, o una entelequia en la busqueda de cuidar el planeta, sino una necesidad concreta para el éxito de todas las actividades en nuestra vida cotidiana, muy especialmente aquellas en el ámbito de las empresas, independientemente de su tamaño.

Las organizaciones de todo tipo (corporaciones, pymes, asociaciones civiles, clubes, etc) se encuentran en un entorno donde los recursos son cada vez más escasos, las expectativas de los usuarios son más altas que nunca, y las presiones económicas-financieras son determinantes para cualquier actividad. En este contexto, la optimización de todos los procesos se ha convertido en una obligación impostergable, una tarea que ya no puede ser relegada a un segundo plano.

A través del estudio profesionalizado, lo que parece dificil de alcanzar como objetivo, se revela con claridad mostrando cómo las organizaciones que han abrazado la optimización de procesos no solo han logrado reducir costos e incrementar rendimientos, sino que también han creado estructuras más ágiles, capaces de adaptarse rápidamente a los cambios y de innovar con mayor frecuencia. Por el contrario, aquellas que han ignorado esta necesidad crítica han quedado rezagadas, luchando por subsistir, si es que no han desaparecido ya.

La optimización de procesos no es una tarea técnica reservada para expertos en gestión. Es, más bien, un enfoque estratégico que debe ser entendido y adoptado por todos los niveles de la organización. Más que un simple conjunto de acciones dictadas en talleres, implica una transformación cultural que se adopta plenamente, evoluciona la forma en que una organización opera y le permite alcanzar nuevos niveles de rendimiento, sostenibilidad y, principalmente, beneficios económicos.

 

La cabeza primero. Optimizando proyectos

Una gran cantidad de empresas estan tan enfrascadas en la producción y las tareas operativas que olvidan en la importancia de invertir en diferentes procesos de la economía del conocimiento: planificación, ejecución de proyectos, control de procesos, pasaje de infraestructura existentes a modelos BIM, desarrollo de departamentos de I+D propios por citar algunas posibilidades, son cruciales para evitar costos y retrabajos, especialmente en obras de construcción y anular de raíz costos parásitos que son invisibles y que atormentan a las empresas, guiando a análisis de situaciones inadecuados lo que deriva en conclusiones inexactas, generando una sangría de costos que parece incontrolable

 

¿De quien fue la culpa? Optimizando la construcción

Es altamente conocido a través de diversas fuentes que el sector de la construcción es uno de los principales responsables de las emisiones globales de CO2, representando aproximadamente el 38% de las emisiones de dióxido de carbono a nivel mundial. Estas emisiones provienen de dos grandes fuentes dentro del sector.

En primer lugar las emisiones operativas (28%) derivadas de la operación de los edificios a lo largo de su ciclo de vida, como el uso de energía para calefacción, refrigeración, iluminación, y otras necesidades energéticas. Los edificios existentes y nuevos consumen grandes cantidades de energía, principalmente de fuentes fósiles.

Luego estan las emisiones de la construcción (10%) que provienen de la producción de materiales de construcción como el acero, el cemento, y el vidrio, así como del transporte de estos materiales y las actividades en el sitio de construcción. El cemento, por ejemplo, es responsable de alrededor del 8% de las emisiones globales de CO2 debido a la energía intensiva que requiere su producción.

Claramente, la industria de la construcción es uno de los pilares fundamentales de la economía mundial, pero también es una de las industrias menos eficientes y, muy probablemente, las mas facilmente optiizables en el corto plazo.

 

El Desafío de la Eficiencia en la Construcción

Los proyectos de construcción son complejos y a menudo sufren de retrasos, sobrecostos y desperdicios. Diversos estudios de los organismos de creditos internacionales, sostienen que los grandes proyectos de construcción suelen excederse en el presupuesto en un 80% y sufren retrasos en un 20% en promedio. ¿Y cuales son las causas comunes? Incluyen un mix altamente condimentado de planificación deficiente, la falta de comunicación entre las partes interesadas y la dependencia de métodos tradicionales y no automatizados.

 

Con sistemas de control y optimización, la racionalización de materiales es un hecho concreto y medible que ronda en ahorros concretos de hasta un 30%. Estos ahorros no solo mejoran la rentabilidad del proyecto, sino que reducen el consumo de mano de obra, transporte y una serie de gastos encadenados con un efecto dominó. A ello se suma una buena oficina técnica, con última tecnología que permite reducir errores y permite una planificación más precisa. Estudios indican que el uso de BIM puede reducir los costos de construcción en un 5% a 15% al disminuir el retrabajo y optimizar la secuencia de operaciones. La mejora en la planificación y gestión puede disminuir los sobrecostos y evitar retrasos, lo que representa ahorros significativos. Se estima que una buena gestión puede evitar sobrecostos de hasta un 20%.

Pensar tiene sus beneficios y permite desarrollar ideas de automatización de tareas, procesos y desarrollo de componentes prefabricados que aceleran el proceso de construcción y reducen la dependencia de la mano de obra en el sitio, algo muy utilizado en Estados Unidos donde la prefabricación puede reducir los tiempos de construcción en un 50% y los costos en un 20%, según el Consejo de la Construcción Verde de EE.UU. Ello debe estudiarse en nuestro país y adaptarlo adecuadamente pero sin dudas es factible desarrollar procesos automatizados criollos, que sin duda, poseen mas beneficios que seguir trabajando de manera ineficiente. Solo se requiere pensar….o contratar ingeniería.

La solución al alcance de la mano: ingeniería argentina

Pudiendo apreciar la incuestionable importancia del conocimiento aplicado en el camino de la optimización, nuestras empresas tienen la solución al alcance de la mano y con valores competitivos. La ingeniería argentina es valiosa no solo por su sólida base técnica, sino por su capacidad para innovar y adaptarse en entornos desafiantes. Este pensamiento lateral y la habilidad para desarrollar soluciones creativas y eficientes en situaciones complejas la posicionan como una de las más apreciadas en términos de flexibilidad y resolución de problemas en diversas industrias a nivel global.  

En un contexto donde las fluctuaciones económicas, la escasez de recursos y los desafíos sociales son comunes, ha obligado a los ingenieros a ser altamente adaptables, buscando soluciones eficientes que maximicen el uso de los recursos disponibles. La capacidad para adaptarse rápidamente a circunstancias cambiantes es una de las características más valoradas de la ingeniería argentina, garantizando estandares normativos y de calidad. Esta capacidad de "hacer mucho con poco" se refleja en soluciones tecnológicas, industriales y de infraestructura que son eficientes y sostenibles, incluso en condiciones adversas.

Ello ha valido un éxito internacional y en diversos escenarios. Argentina es uno de los pocos países en América Latina con capacidades avanzadas en la industria aeroespacial, siendo pionera en el desarrollo y lanzamiento de satélites a través de la empresa INVAP, en energías reonvables o en tecnología y desarrollo de software, o en piping o minería, o en la construcción

miércoles, 20 de marzo de 2024

EL MOMENTO IDEAL PARA INVERSION EN CONOCIMIENTO


 

Con sesenta días de gestión del Presidente Javier Milei y un escenario precario, resulta normal que la ansiedad y la incertidumbre se apoderen de los pensamientos a la hora de planificar actividades a mediano plazo o al momento de definir acciones en nuestras empresas.

Sin embargo, siendo mas racionales y objetivos, resulta interesante el análisis de situación que nos presenta nuestro país, aún con una inflación galopante superior al 15% mensual y con diarias muestras del marcado déficit de infraestructura que poseemos, donde los ciudadanos sufren las consecuencias de la falta de planificación, obras y soluciones a largo plazo.

 

 

Proyectos en Tiempos de Incertidumbre Económica

La situación económica actual de Argentina se caracteriza por una combinación de inflación, recesión y un clima de incertidumbre que ha afectado a diversos sectores. Muchos economistas pueden explicarlo de manera clarificadora con datos concretos, tanto históricos como actuales. Sin embargo, como cualquier ciudadano argentino mayor de 50 años, puedo afirmar desde mi empirismo que no ha sido la primera crisis de este tipo en el país.

Ahora bien, en este contexto desafiante, y con una política “disruptiva” como la que plantea Javier Milei, donde (al menos desde lo enunciativo) se desean hacer las cosas de manera diferente para esperar un resultado distinto, la inversión en conocimiento emerge como una estrategia potencialmente sólida y resiliente. Los beneficios de invertir en estudios de campo, recolección histórica de datos, planificación, proyectos de ingeniería en todas sus etapas, análisis de factibilidades de inversiones, priorización de proyectos, etc se presentan a todas luces como una prioridad estratégica, no solo de la política sino también del sector privado.

 

Contexto en Argentina

En las últimas décadas, Argentina ha enfrentado siempre escenarios complejos que no ha sabido resolver eficientemente, lo que se agudizó en los años de postpandemia, cerrando el año 2023 con una inflación anual del 211% según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

En particular el año pasado fue muy contraproducente. Según el informe “Perspectivas económicas mundiales: Región de América Latina y el Caribe” (enero 2024), Argentina experimentó una caída del 2,5% del PBI, cuando la región ALC creció moderadamente un 2,2%, principalmente por el “contexto de una elevada inflación, condiciones monetarias restrictivas, debilidad del comercio mundial y fenómenos meteorológicos adversos”.

Nuestro país se encuadra en la descripción de problemas regionales, pero multiplicados por el impacto extremo de la sequía, la incertidumbre institucional con elecciones desdobladas por todo el país y la impericia en el manejo de una crisis económica que vino a exponer una dirigencia política que no pudo controlar una inflación creciente sino que además la multiplicó hasta valores solo registrados tres décadas atrás, desatando una crisis de confianza que desafía la toma de decisiones para inversiones de todo tipo.

En este marco, al menos para el bienio 2024-2025 el Banco Mundial espera un crecimiento regional y nacional moderado pero siempre de la mano de las materias primas. Es decir que algun evento climático o comercial no previsto, nos pondría de vuelta en un escenario complejo. (1)

Cuadro de texto:   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fuente: Perspectivas económicas mundiales: Región de América Latina y el Caribe - Enero de 2024 – Banco Mundial (1)

 

Beneficios de invertir en conocimientos

Ante este contexto enigmático, donde se requiere optimización de los recursos físicos, económicos y financieros, pero además es obligatorio un riguroso análisis de las acciones y decisiones, la inversión en conocimiento es una prioridad.

La inversión en proyectos de ingeniería, especialmente en infraestructura básica, siempre ha sido el punto de partida para el desarrollo económico, para mejora de la productividad, la competitividad y un medio por excelencia para atraer las inversiones nacionales o extranjeras tanto en modalidad de préstamos de organismos multilaterales o mediante la participación público privada.

A lo largo de la historia, estos momentos de crisis ayudan a visibilizar que no existe mejor manera de solucionar un problema que anticiparse al mismo. Por este motivo, la mejor forma de prevención es invertir en ingeniería, en ciencia, en técnica, en investigación.

Por este motivo, ante un gobierno que se autoproclama “disruptivo” con un escenario parlamentario de tercios, se presenta una oportunidad propicia para una verdadera transformación cultural, para consolidar acuerdos de largo plazo y cambiar el mind setting que tantos problemas ha traído a nuestro país. La inversión en conocimiento paga con creces pero requiere un cambio rotundo de visión estratégica.

 

Un componente vital de progreso económico

Existen numerosos datos y ejemplos concretos que muestran que la inversión en planificación y proyectos de ingeniería es un componente vital para el progreso económico y el desarrollo sostenible en todo el mundo. Muchos países destinan recursos significativos a este fin (sobre todo el rubro privado), lo que se traduce en beneficios económicos tangibles, tanto a corto como a largo plazo. Estas inversiones no solo mejoran la infraestructura física, sino que también fomentan la innovación, la competitividad y la creación de empleo.

Tenemos varios ejemplos numéricos concretos aportados por cifras relevadas por el Banco Mundial, en relación a la inversión en I+D como % del PBI, definiendo investigación y desarrollo como “trabajo creativo realizado sistemáticamente para incrementar los conocimientos sobre la humanidad, la cultura y la sociedad, y el uso de los conocimientos para nuevas aplicaciones. El área de investigación y desarrollo abarca la investigación básica, la investigación aplicada y el desarrollo experimental”. Paises como EEUU. China, Dinamarca o Alemania rondan entre el 2,4% al 3,5% de su PBI en inversión de I+D, tanto pública como privada. Brasil ronda el 1,13%, Argentina el 0,52%  (2)

Comparando realidades, es claro que hay una relación directa entre las inversiones en planificación e ingeniería y el tamaño de la economía. Inviertiendo en conocimiento mejora la productividad, la  eficiencia de bienes y servicios proporcionando infraestructura moderna y tecnológicamente avanzada que permite al ecosistema productivo ser más eficientes y competitivos en un mundo globalizado.  

El verdadero eje de cambio: planificar o lamentar

En un informe del Banco Mundial, las investigadoras concluyen que las necesidades de financiamiento de infraestructura de países en desarrollo como el nuestro requieren entre el 2 y el 8% del PBI por año para que en 2030 se puedan alcanzar objetivos internacionales como el acceso universal al agua, el saneamiento y la electricidad; mayor movilidad; mejora de la seguridad alimentaria; mejor protección contra inundaciones; y una eventual descarbonización total, al tiempo que se limita el gasto en nueva infraestructura al 4,5% por ciento del PBI al año, dejando muy bien aclarado que invertir en infraestructura no es suficiente; mantenerlo también importa. Un buen mantenimiento también genera ahorros sustanciales al reducir el costo total del ciclo de vida del transporte y la infraestructura de agua y saneamiento en más de un 50 por ciento (3).

 

Ello es altamente dificultoso de lograr con un país con déficit de ingeniería con el nuestro, muy especialmente en el sector público. Solo es posible a través del fomento de una industria del conocimiento privada, que debe convertirse en la piedra basal de la construcción de una nueva realidad. Los datos numéricos respaldan la capacidad técnica de las consultoras de ingeniería para realizar trabajos que favorecen la correcta toma de decisiones, permite la priorización de las inversiones, logra la ejecución de más y mejores proyectos, no solo con costos razonables sino con procesos predecibles de construcción y de futuro mantenimiento, tanto en la parte pública como privada.

Está demostrado el beneficio de la inversión en proyectos y conocimiento como salida para resistir la inflación u ofrecer oportunidades financieras que muchas veces están buscando posibilidades de inversiones rentables, pero dificilmente se puedan materializar sin proyectos viables o acordes a las exigencias actuales. Además, los inversores que consideran estas variables no solo buscan rendimientos financieros a corto plazo, sino que nuestras acciones contribuyan al desarrollo sostenible y la estabilidad económica del país.

De esta manera, resulta fundamental (y a todas luces urgente) la inversión en conocimiento como una prioridad política. Uno de los ejes de cambio real, en el actual contexto político, debe responder ineludiblemente si resulta conveniente planificar o lamentar, como ha sucedido en las últimas décadas.


 

Referencias

(1)    Perspectivas económicas mundiales: Región de América Latina y el Caribe - Enero de 2024 – Banco Mundial - https://openknowledge.worldbank.org/server/api/core/bitstreams/7fe97e0a-52c5-4655-9207-c176eb9fb66a/content

(2)    https://datos.bancomundial.org/indicador/GB.XPD.RSDV.GD.ZS?locations=AR-DE

(3)    Rozenberg, Julie, and Marianne Fay, eds. 2019. “Beyond the Gap: How Countries Can Afford the Infrastructure They Need while Protecting the Planet” (Overview).- Sustainable Infrastructure Series. World Bank, Washington, DC. License: Creative Commons Attribution

martes, 28 de julio de 2020

LA OPORTUNIDAD DEL COVID 19

Cuenta el historiador Felipe Pigna que el mosquito Aedes Aegypti, vector que inició la epidemia de fiebre amarilla de 1871, llegó a Buenos Aires en un barco procedente de Asunción del Paraguay. Los innumerables charcos, pantanos y lodazales, como señal del déficit sanitario imperante, resultaron sitios ideales para su multiplicación vertiginosa. En aquel entonces, la ciudad tenía cerca de 200.000 habitantes
Si pudiésemos visualizar una foto de la época, apreciaríamos un Riachuelo funcionando como desagüe industrial de mataderos y saladeros, viviendas con pozos ciegos como sistema de saneamiento, el uso de aljibe como método de abastecimiento de agua para consumo domiciliario y con un inexistente tratamiento de residuos urbanos.
Como era de esperar, durante el brote de fiebre amarilla, los sectores más vulnerables fueron los más damnificados, particularmente los conventillos e inquilinatos en San Telmo y Monserrat. Por otro lado, aquellos que pudieron se fueron de la ciudad, incluyendo autoridades políticas como el presidente Sarmiento, su vicepresidente Alsina, jueces y legisladores lo que fue muy criticado en la época. En la ciudad atemorizada, imperaba la xenofobia y el racismo basados en el desconocimiento de los mecanismos de contagio de la peste
En este estado de situación, el golpe fue muy duro. Los hospitales colapsaron y hasta se habilitó un nuevo cementerio para disponer de los fallecidos. Traigo a colación la célebre anécdota ferroviaria del Ing. Moisés Costello, quien recordaba que para transportar a las víctimas de esta epidemia se realizó la ampliación del ferrocarril existente hasta la flamante necropólis. Este "tren de la muerte" como se lo conoció en la época, tenía como locomotora a la legendaria "Porteña". Finalmente, la cifra oficial de muertos fue de 13.614 de los cuales la mitad eran niños, es decir casi el 7% de la población.
Como sucede generalmente, después de eventos fatídicos de esta envergadura se comenzaron a delinear los proyectos de agua potable y saneamiento básico para una población futura de 400.000 habitantes, marcando el inicio de la actividad sanitarista en nuestro país.
COVID-19: UNA OPORTUNIDAD
La pandemia actual de Covid-19, al igual que la fiebre amarilla de antaño, nos interpela como sociedad. Son sucesos que nos obligan a dejar de lado lo que aparentamos ser, para mostrar lo que somos en realidad.
La obligada auto evaluación a la que nos somete este escenario es similar a la planteada ante cualquier evento catastrófico (natural o no), donde se atestigua el real funcionamiento y la relevancia de:
• Los servicios de salud
• Los sistemas de emergencia
• Los sistemas de gobernanza
• El estado de la infraestructura básica de servicios
Evidentemente, para que todos los actores involucrados durante la respuesta a la emergencia puedan poner su valioso esfuerzo para sobrellevar las consecuencias de esta clase de eventos masivos, deben contar con una adecuada infraestructura, que implica una participación directa de nuestra profesión, ya sea como planificador, como proyectista, constructor y/o posterior operador de la misma. En buen castellano, todo debe funcionar cuando se lo necesita. Pero, ¿nos hemos preparado oportunamente para este momento?
Es claro que no existe mejor manera de solucionar (o minimizar) un problema que anticiparse al mismo. Por este motivo, la mejor forma de prevención es invertir en ingeniería, en ciencia, en técnica, en investigación. Pensar la infraestructura necesaria para atender las demandas actuales de la sociedad resulta ineludible con el fin de mantener nuestro nivel de vida y mejorarlo. Luego, ante eventos catastróficos, morigerar sus efectos y seguir funcionando en todos los niveles bajo "modo emergencia".
En este tiempo de encierro y aislamiento, hemos apreciado el inmenso valor de los servicios básicos. Hablamos de salud, transporte, TICs, alimentación, producción, agua potable y saneamiento, energía, por nombrar algunas actividades que muchas personas asumían que están naturalmente a disposición cuando, en realidad, son fruto de un gigantesco proceso sostenido que involucra el valioso trabajo de investigación, estudio y aplicación práctica de numerosas personas en diversas disciplinas.
Así, con una sociedad completa en modo emergencia, se presenta ante nosotros esta pandemia como una valiosa oportunidad para mejorar. Se han cambiado a la fuerza muchas costumbres, hábitos y formas arraigadas en nuestra parte social y de salud. Es inminente el impacto económico que exigirá postergadas reformas tributarias, jubilatorias, fiscales y, sobre todo medidas necesarias para la reactivación de la matriz productiva acorde a los tiempos actuales. Es la gran oportunidad para dejar el habitual vicio del cortoplacismo y comenzar a pensar a futuro, en términos de planificación, con dirigentes por encima de las discusiones del momento y con visión superadora que trascienda mucho más allá de la apremiante actualidad. No solo hablamos de la clase política sino de actores locales comprometidos con su comunidad, con su provincia y con su país, que trabajen en instituciones (públicas y privadas) agiles, activas y con elevado sentido del deber y a la altura de las circunstancias.
Esta pandemia, al igual que otros eventos similares de la historia, ha exhibido nuevamente a la sociedad con claridad meridiana hacia donde debe centrarse la atención: debemos hacer lo que se debe y no lo que se quiere (léase el humor social como factor clave para un sinfín de decisiones de índole política).
En la segunda mitad del siglo XIX, la pujante ciudad de Buenos Aires crecía de la mano de su puerto a formidable velocidad. Se vislumbraba un futuro promisorio de crecimiento comercial, trabajo y desarrollo. Esa explosión demográfica no fue acompañada con infraestructura adecuada y se tradujo en devastadoras epidemias. Primeramente la de cólera, luego la de fiebre tifoidea y el golpe de gracia de fiebre amarilla, entre 1865 y 1871, postergaron todo ese endeble sueño de grandeza. Claramente, la imprevisión y una mirada cortoplacista en relación a políticas públicas han matado más gente que las pestes.
Podremos salir mejor o peor posicionados de esta coyuntura actual. Sin embargo, la mayor enseñanza de esta pandemia será nuestra obligación moral, y sobre todo profesional, de actuar con mayor determinación ante esta valiosa oportunidad histórica para la construcción de una sociedad mejorada post Covid-19, donde la prioridad de políticas públicas de largo plazo en ciencia, tecnología e ingeniería sean los estandartes de una comunidad que se interesa en una elevada calidad de vida con bases sólidas de desarrollo, planificación y sustentabilidad.
Referencias:
• Cómo fue la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires - Felipe Pigna Revista VIVA - 03.04.2020
• LA EPIDEMIA DE FIEBRE AMARILLA EN BUENOS AIRES - Federico Pérgola . Academia Nacional de Ciencias
• https://www.infobae.com/def/desarrollo/2020/03/28/la-fiebre-amarilla-una-epidemia-que-revelo-lo-peor-de-buenos-aires/

jueves, 3 de agosto de 2017

SEGURIDAD, ETICA Y LEGALIDAD





Sostenemos permanentemente que la práctica de la ingeniería implica actividades para favorecer a comunidades enteras, a ciudades, a pueblos. Es decir que mucha gente se ve beneficiada con los frutos de la tecnología, la ciencia y el conocimiento aplicados a la vida diaria. Por este motivo, se debe tener estricto control sobre la misma ya que cualquier “mala praxis” podría afectar y dañar la vida normal de una importante cantidad de personas. Sin dudas, “mala praxis de ingeniería” podría funcionar como sinónimo de catástrofe.
Este efecto multiplicador que posee la ingeniería, hace que la misma debe ejercerse bajo estrictas regulaciones y controles de ejercicio profesional. Tan importante es esta temática, que el Estado Provincial ha delegado en los Colegios Profesionales de Ley su poder como organismos de control. Solamente los Colegios de Ley pueden matricular, certificar y habilitar para el ejercicio profesional. Cabe aclarar, por su parte, que las asociaciones civiles de profesionales de cualquier tipo revisten el carácter de sociedades científicas persiguiendo un interés gremial, puntual y sectorial para sus asociados.
Así, en la búsqueda de institución de ley única para los ingenieros jujeños se crea el Colegio de Ingenieros de Jujuy en el año 1989 a través de la Ley 4430. Esta Ley permite nuclear a todos los ingenieros jujeños excepto a los Ingenieros Agrónomos, Agrimensores y Zootecnistas (que se matriculan en el Consejo Profesional correspondiente), brindando la matricula profesional pertinente para el ejercicio profesional legal.
Una matrícula profesional es algo fundamental. Sin matrícula no hay ingeniería posible, ya que no hay responsabilidad, ética ni seriedad. La matrícula profesional es el medio a través del cual se garantiza a la sociedad que el profesional ingeniero actuante ejerce como responsable absoluto de lo que desarrolla. Que esa persona que dice ser ingeniero puede actuar en la materia que lo convoca. Sin matrícula no hay responsabilidad legal, lo cual deja en una situación de desamparo a quien contrata fuera de la Ley, además de constituir lisa y llanamente ejercicio ilegal de la profesión. Un ingeniero bajo los preceptos del ejercicio profesional legal puede negarse a actuar si ello es contrario a la ética y a la seguridad. 
Continuando con el trabajo iniciado años atrás, tendientes a la jerarquización del ejercicio profesional, el Colegio de Ingenieros de Jujuy ha comenzado este año una campaña para promover la Seguridad, la Ética y la Legalidad como los valores principales que nos distinguen exclusivamente a través de la matrícula profesional. La sociedad debe conocer esto para exigir el cumplimiento de la Ley como principal garantía de seriedad y responsabilidad. Hoy por hoy, con sus acciones, el Colegio está velando por el ejercicio actual y futuro de la ingeniería, elevando la consideración de la ingeniería del pasado. Pero para ello, debe haber un cambio en el paradigma del ejercicio profesional y a eso apuntamos.
Una matrícula profesional es mucho más que un simple número. Es la importancia de pertenecer a un Colegio que trabaja sobre varios ejes estratégicos como la capacitación profesional, la divulgación de temas de ingeniería en la comunidad y el incentivo del estudio de la ingeniería en los más jóvenes mediante talleres vocacionales. Un organismo de Ley que colabora con los diferentes poderes del Estado, legisladores, académicos, vecinos, estudiantes, logrando articular de la mejor manera todos los esfuerzos para tener una ingeniería para  todos, participativa y abierta.
Una matrícula profesional garantiza ser parte de la integración regional que nuestro Colegio viene desarrollando en el Foro de la Ingeniería del NOA, asociación que nuclea a los Consejos y Colegios de Ingenieros de la región, donde se discuten temas que van mucho más allá del ámbito local como ser medio ambiente, conectividad, energía, infraestructura, transporte, ampliando la oferta educativa y de capacitación de primera línea, para los matriculados de la región, sin tener que viajar a las grandes ciudades del país. Es ser parte de las Federaciones de Ingeniería a nivel país.
Por su parte, con una matrícula los profesionales acceden a numerosos beneficios tendientes a darle calidad al ejercicio profesional: perfeccionamiento a costos razonables, vinculación profesional con organismos del Estado, universidades y privados, participación de Comisiones de Ingenieros Especialistas, divulgación de la temática ingenieril, búsqueda de empleos provincial y regional, además de velar por el cuidado y defensa de su ejercicio profesional, mediante herramientas que nos brinda la Ley, que protegen no solo sus honorarios sino también su propiedad intelectual.
No me canso de sostener que los ingenieros somos motores del cambio. A través de nuestro conocimiento, se hacen realidad los sueños de progreso de la sociedad. Por este motivo, el ingeniero moderno debe poseer una base fundacional de ética, compromiso social y legalidad que asegure a la comunidad que su actuación está guiada por esos preceptos, antes que por grandes conocimientos técnicos y tecnológicos carentes de valores. No podemos darnos el lujo de pensar una sociedad grande y de avanzada fundada en pies de barro. Y eso lo están viendo los nuevos matriculados y aquellos que se están por matricular, que aprecian Colegio de Ingenieros de Jujuy sólido desde lo institucional, democrático y participativo.
Por todo ello, una vez más, invitamos a nuestros colegas a acercarse al Colegio de Ingenieros de Jujuy (Ley 4430/89) única institución que tienen los Ingenieros Jujeños para participar en la construcción de una profesión legal y ética para beneficio de nuestro país.

lunes, 7 de marzo de 2016

Un anuncio sencillo para un tema complejo



Un par de semanas atrás, durante su gira por Italia, Mauricio Macri anunció que ante el déficit de ingenieros que existe en nuestro país, importaría alrededor de 4 mil ingenieros italianos. Esto me generó, en lo personal, un amargo sentimiento de desazón, ya que esta afirmación venía de otro ingeniero, que da la gran casualidad, es nuestro actual Presidente. 

Sin embargo, reflexionando un poco mas sobre esta frase del primer mandatario y en vista de la actual situación deficitaria de ingeniería que vive nuestro país, podemos extraer un par de conceptos con el fin de colaborar a la solución de este verdadero problema nacional, como es la falta de ingenieros y sobre el que ya he escrito numerosos artículos durante estos últimos años.

En primer lugar,  hay que recordar a la opinión pública que este problema nace quizas a principios de la década del 90, cuando se descuidó el "semillero" ingenieril, desatendiendo políticas de incentivo de estudio, cifras bajas en las inscripciones, seguimiento de la carrera o aseguramiento de una salida laboral del ingeniero. Durante esa década, recuerdo que en cada año de ingreso en la Universidad Nacional de Tucumán de la cual egresé, todas las ramas de ingeniería lograban juntar entre 200 a 300 alumnos, mientras que carreras como Abogacía ostentaban cifras diez veces mayores. Lamentablemente, las políticas de desindustrialización y desinversión en ciencia y tecnología, terminaron en el año 2000 con la emigración masiva de muchos ingenieros y científicos, en busca de mejores horizontes. 

Ahora bien, cuando entre 2003 y 2007, el gobierno de Nestor Kirchner basó la reactivación económica en un fuerte apoyo a la obra pública y el desarrollo productivo local, quedó en evidencia la falta de ingenieros y científicos necesarias para llevar adelante estas medidas. Posteriormente, en el año 2009, el Estado Nacional, ante la inapelable realidad numérica que nos mostraba 1 ingeniero cada 8.000 habitantes (cifra bajisima en comparación con los paises mas desarrollados del mundo donde la cifra promedio es de 1 ingeniero cada 3.600 habitantes), se lanzó un excelente iniciativa como el "Plan Nacional de Formación de Ingenieros 2012-2016" donde se pensaba duplicar la cantidad de egresados de ingeniería al final del Plan y llevar de 6.500 egresados a nivel nacional en el año 2009 a mas de 12.000 en el año 2016, mediante un sistema de incentivo del estudio de la ingeniería, el acompañamiento durante los primeros años para evitar la deserción y un sistema de becas para ayudar al final de la carrera y evitar el abandono por motivos económicos. 

Actualmente, sin datos  específicos o informes públicos sobre el PNFI 2012-2016, solo podemos contar con nuestra tasa de matriculación en el Colegio de Ingenieros de Jujuy, la cual viene creciendo a ritmo sostenido entre un 2-3% anual. Algo impensado si las cifras de egresados se hubiesen acercado minimamente al objetivo planteado. Esto muestra que a pesar de lo bueno del plan, los objetivos no fueron alcanzados.

Ahora bien, ante todo este panorama existe también un permanente accionar de instituciones rectoras en el tema ingeniería como el Centro Argentino de Ingenieros, el Consejo Federal de Decanos de Ingeniería, la Federaciones de Ingeniería y por supuesto los Colegios y Consejos de Ingeniería de todo el país, que trabajan permanentemente por solucionar esta coyuntura mediante la integración y el intercambio entre facultades de ingeniería de Italia, de España, de Latinoamerica y a lo largo y ancho de nuestro país con la visión de una red colaborativa de ingeniería, promoviendo la movilidad y el intercambio de alumnos docentes e ingenieros, para suplir este déficit hasta tanto se revierta.

En ese contexto, y habiendo explicado brevemente la situación, hacer un anuncio tan sencillo para un tema tan complejo, es a la vez insuficiente y preocupante. El anuncio ha sido solamente respecto a la importación de 4 mil ingenieros, en un marco donde tenemos aún ingenieros en calidad de desocupados, subocupados y precarizados que están trabajando y aún no acceden a condiciones dignas para el ejercicio profesional ya sea liberal o como empleado público o privado. Sin ninguna duda, sería importante no solo ocuparse de los nuevos ingenieros, sino también cuidar a los que están activos, incluso a los estudiantes de ingeniería quienes se desalientan cuando ven una afirmación de este tipo estando próximos a recibirse.

El Estado Nacional, debe ser contundente y marcar una verdadera Política de Estado, clara y sostenida en el tiempo para lograr paliar ese déficit, y revertir ese terrible proceso de degradación de la ingeniería argentina en relación al vaciamiento de la capacidad intelectual  de científicos y de ingenieros, que hemos sufrido durante mucho tiempo y que se ha querido cambiar sin éxito. Un ingeniero no nace en el primer año de ingeniería, hay que tener una vocación marcada por la carrera ingenieril, formando nuestros chicos de nivel primario con ferias de tecnología, de matemáticas, de física y talleres prácticos para incentivarlos en el estudio de las ciencias duras desde esa estimulación temprana y desarrollo de la curiosidad. En ese contexto, cuando un egresado secundario está decidido a estudiar ingeniería, llega al siguiente paso que es la universidad. Alli, durante los primeros años la exigencia académica debe ser la adecuada para poder formar un ingeniero como corresponde, y existir un fuerte  acompañamiento para minimizar la deserción. Hacia el final de la carrera, donde empieza a ser cada vez más específica la curricula, se necesita un acompañamiento permanente pero no solo de la familia, sino del Estado, mediante un sistema de becas, de sponsorizacion, un sistema de pasantías para que los estudiantes del último año puedan obtener algo de dinero para poder financiar el final de su carrera y no se vayan a trabajar faltando poco para terminar, dejando trunca una formación en la que el Estado invirtió tiempo y dinero.

En resumen, todos debemos bregar para que la formación de ingenieros sea parte de una sólida Política de Estado, para beneficio de todos. Lleva tiempo, mucho tiempo quizás, pero mas ingenieros significa mas innovación, mas progreso y mejor calidad de vida para todos. De este modo, la importación de ingenieros será anecdótica y eventual, en un contexto de desarrollo e industrialización de la mano de nuestra profesión.

lunes, 18 de enero de 2016

30 años divulgando

Foto: Tapa de la Revista Proyección #1 - Enero-Marzo 1986 
  
Durante el año 1985, la Comisión Directiva del entonces Centro de Ingenieros y Agrimensores de Jujuy, dotada de una enorme visión de futuro, decidió formar una Comisión Redactora responsable de la creación de un medio de divulgación, difusión y opinión, de publicación periódica, tendiente a generar debate y discusión de temas de interés. A esta publicación se la bautizó Proyección, resumiendo en ese término el espíritu ingenieril de la exquisitez y exactitud geométrica que define nuestra profesión, insinuando a la vez, un impulso hacia adelante, hacia el futuro, como el que la ingeniería brinda a toda sociedad.
Rezaba el mensaje en la Edición Número 1,  lanzada a comienzos del año 1986, que este primer paso era "tímido pero no vacilante. Es responsabilidad de todos ayudar a dar los pasos que siguen...correr viene despues". Y vaya que se cumplió con esta declaración.
Revista Proyección esta conmemorando en este año 2016, sus primeros 30 años cumpliendo con el objetivo original planteado de informar, divulgar y promover el debate de nuestros temas de interés. La Ingeniería tiene mucho para decir, pero pocos voceros. Quizas por esto, siga siendo una profesión solamente bien vista en el medio, cuando en los países mas desarrollados del mundo resulta altisimamente valorada y estratégica por donde se la mire. No debemos sorprendernos entonces que tres décadas atrás y con la importancia que posee nuestra profesión, un grupo de matriculados con elevado compromiso con la ingeniería, decidieran dar a conocer sus actividades.
En los primeros números, se pueden apreciar artículos de gran vuelo técnico, en impresiones de muy buena calidad para la época, registrando también un abanico de temas diversos como cultura, noticias sociales y deportivas, artículos de divulgación de revistas especializadas, permitiendo en muchos casos opiniones calificadas en temas de alta sensibilidad. Como es tradición, la revista se componía mayormente de material original, generado por los matriculados. 
Con el paso de los años, y a pesar de la justeza financiera que durante años sufrió nuestro Colegio, la revista siguió su loable cometido llegando en la medida de las posibilidades a sus matriculados, personas y entidades afines a nuestra actividad. Al comienzo de esta gestión, se había decidido invertir nuestros recursos en profesionalizar y jerarquizar nuestra revista para darle el rango de "Tarjeta de Presentación de la Ingeniería Jujeña".
En este sentido, se ha aumentado la tirada a 1.500 ejemplares, respetando una calidad de impresion full color, un diseño moderno y de ágil lectura, poniendo un especial énfasis en honrar su rica trayectoria, con contenido original escrito por nuestros matriculados o ingenieros de diversas partes de la República Argentina, en la convicción que todos los colegas tienen algo para divulgar, mostrar, hacer conocer y para decir, que genere gran valor a nuestra sociedad.  Gracias a esto, Proyección se ha posicionado fuertemente en las federaciones nacionales de ingeniería, organismos públicos, cámaras empresarias, entidades interesadas en lo que hacemos y como lo hacemos y entre los Colegios y Consejos de Ingenieria del país, que esperan con ansias cada número nuevo para conocer mas de nuestra realidad profesional.
Por supuesto, esto hubiese sido imposible sin la enorme colaboración y apoyo permanente de nuestros auspiciantes que ven la inversión, la calidad y el contenido de la publicación que eligen para promocionar sus productos. A ellos, tanto a los de antes como a los actuales, nuestro mas profundo agradecimiento por creer que es posible mostrar todo lo que somos capaces de hacer los ingenieros jujeños.
Por todo lo dicho, el Colegio de Ingenieros de Jujuy ha decidido generar este numero especial para rendir un merecido homenaje a nuestra tarjeta de presentación que hoy es una publicación de referencia a nivel local, regional y nacional, gracias al entusiasmo y el trabajo de colegas que 30 años atrás pensaron en visibilizar el aporte de la ingeniería como motor de cambio y compromiso social.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El cierre de un gran año

Finaliza un año 2015 muy interesante desde muchos aspectos relacionados a la Ingeniería Jujeña, empezando por temas institucionales y ampliando el arco hacia una mirada a futuro de nuestra profesión. Sin dudas, ha sido un gran año para nuestro Colegio, como se podrá apreciar en las páginas de nuestra revista.

El Año de la Seguridad Pública ha marcado, indudablemente, un logro institucional que posiciona a nuestro Colegio como referente en este tema, atrayendo a un público diverso e interesado genuinamente, a las charlas organizadas a lo largo del año que culmina.  No es casual que las rondas de consultas se hayan extendido, en todas las oportunidades, más allá de lo planificado, generando un ida y vuelta excepcional entre la comunidad y los profesionales que exponían. Ese interés demostrado, motiva a seguir incesantemente en nuestro objetivo primordial de explicar, demostrar y divulgar los temas de ingeniería, para que nuestra sociedad no solo demande progreso sino que este se inscriba en un marco de seguridad, legalidad y responsabilidad profesional.

Paralelamente, hemos puesto especial atención en otro de los puntos claves para garantizar la Seguridad Pública: la capacitación profesional. Se ha desarrollado una nutrida agenda relacionada a este asunto, para profesionales y trabajadores de las industrias relacionadas con la ingeniería. En forma coordinada, hemos comenzado con el armado de una agenda común de capacitación a nivel regional dentro del Foro de la Ingeniería del NOA, para que los matriculados de la región tengan una excelente plataforma de perfeccionamiento a costos razonables y cubriendo las necesidades profesionales. Esperamos implementar la misma en forma efectiva durante el año 2016.

Aparte de las actividades ya mencionadas, se han continuado políticas institucionales de gran valor e importancia entre el CIJ-CENTIJ-INCOTEDES en un trabajo permanente, articulando las medidas necesarias para el cuidado del aspecto integral del ingeniero. Estamos actuando de manera coordinada para que los matriculados posean más y mejores beneficios cada año, y lograr en forma sostenida una mayor integración y participación institucional. Nuestras instituciones son demasiado importantes para manejos personalistas y mezquinos. La grandeza de la ingeniería requiere compromiso, dedicación y espíritu de servicio. Por eso, hemos fomentado la formación de nuevas Comisiones de Especialistas, hemos atraído nuevos matriculados a la vida institucional y seguimos fortaleciendo las Comisiones existentes, en la idea de tener una ingeniería participativa, con ingenieros comprometidos con esta idea.

Como cierre de un año muy dinámico, tenemos el natural recambio de las autoridades nacionales y provinciales, enmarcado en sendos actos eleccionarios que fortalecen enormemente nuestra joven continuidad democrática, que ya cumple 32 años. Esta democracia tiene, sin dudas, muchísimos asuntos pendientes, varios de ellos relacionados a nuestra profesión. Por ello, desde el Colegio de Ingenieros de Jujuy, les deseamos éxitos en su gestión a las flamantes autoridades locales, regionales y nacionales, quedando a disposición para trabajar en forma sostenida, objetiva y responsable.

Para trabajar plasmando nuestra visión a futuro con acciones concretas y un perfil altamente participativo, con una ingeniería jujeña integrada en forma regional y nacional,  referente en temas específicos, para beneficio de nuestra provincia y de sus habitantes, que esperan elevar su calidad de vida de la mano de una  profesión legal, segura y con altos estándares éticos.